Un día en Segovia

Existen esos días, como puede ser el de hoy, en los que una se despierta con ganas de desconectar, cambiar de aires, comer rico y hacer algo de turismo relajado. Sin demasiadas pretensiones. Para días así, una opción más que recomendada es visitar Segovia, ciudad medieval y Patrimonio de la Humanidad.

A poco más de una hora en coche desde Madrid llegamos a la ciudad castellana con una primera parada en el “Kilómetro Cero” o Plaza del Azoguejo donde se encuentra el imponente Acueducto romano y al que la ciudad debe gran parte de su fama. Tras las típicas fotos con el monumento de fondo del tipo “ey, estamos aquí”, empezamos nuestro paseo por las calles empedradas y -muy- empinadas de Segovia.

Seguir leyendo

She wore blue velvet

Empiezo a mirar de reojo (solo así, de momento) ciertas cosas que tenía o pensaba tener desterradas de mi mente por siempre jamás. Será la edad, pienso ingenuamente. Una de esas cosas es el terciopelo. Sí, es probable que también me vistieran de pequeña con algún vestido de la citada tela. Muy princesa. Demasiado. Y también es probable que jurase, que jamás volvería a vestir de terciopelo. Siempre y cuando no se tratase de algún disfraz.

Quien sabe. En fin. Lo cierto es, que el terciopelo, en general, y el azul, en particular, empieza a llenar mis tablones de pinterest.

Y para muestra, un botón. O varios. “She wore blue velvet”…ya lo decía la canción.

Seguir leyendo

Y estas son las cosas que me hacen sonreir (Parte II)

Escuchar la palabra “paniculata”. Que las uvas del día 31 se me hagan “bola”, literalmente. Las anchoas. Las anchoas con patatas fritas. Las anchoas con patatas fritas y una cervecita muy fría. Terminar de ver un capítulo de Mad Men y tener la necesidad de ver el siguiente. Que empiece la nueva temporada de Juego de Tronos. El silencio. El olor de la vaselina Gal (la de toda la vida). Planear un viaje o varios a la vez, porque lo emocionante, además de viajar en sí, son todas esas horas, días, o incluso meses, que pasamos pensando en todo lo que vamos a hacer en ese próximo destino. Las piscinas vacías. Siempre me imagino la misma escena: un hotel de carretera en medio de Arizona (sí, Arizona) sobre una hamaca destrozada por el paso del tiempo. Eso y la piscina vacía viendo la vida pasar.

3e6df3f129f4c9401234a49e11a0dd26

Seguir leyendo