Welcome to fabulous Las Vegas

Dicen por ahí que lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas. Eso será para otros, yo siento la necesidad de contar lo que, para mi, fue la ciudad de los casinos. Lo que sí y lo que no.

En Las Vegas la poesía no existe, ni la magia, todo está dado y no se deja nada a la imaginación. Fiesta, fiesta y más fiesta. Luz. Color. Bullicio. Alcohol. Brillos. Camisetas de tirantes por doquier. Chinos a unas máquinas tragaperras pegados. Música en las calles. Siempre abierto. Cócteles de colores imposibles en vasos gigantes. Todo vale. Permitido fumar. 24 horas. Más música.

Poner un pie en la ciudad del  juego supone despedirte por unos días de la realidad. Es como un mundo paralelo donde no pasa nada, o pasa todo, depende de por dónde lo miremos. El caso es que la vida, por lo menos tal y como la concibo, es de otra manera. No pasan las horas o pasan muy deprisa, pero es complicado saber qué hora es, si comemos o cenamos, si venimos o si vamos.

Pero empecemos por el principio…

Llegamos al  Mccarran International Airport, tras una suma de 15 horas de vuelo aproximadamente, más las tres de escala en Atlanta. Vamos, que no estábamos para muchos trotes. Pero claro, que te recojan en un Suburban negro con cristales tintados y empieces a ver luminosos por todas partes no ayuda a querer descansar, ni mucho menos. Nos estábamos empapando del ambiente desde el minuto uno.

df1f0c472ce4ea41517063bedc9f0053

A pesar de ser las 19:00 horas (para mi eran como  las 5 de la mañana, no sé…) la fiesta en la ciudad parecía dar sus primeros pasos, o es posible que los llevara dando todo el día…El tiempo justo para subir a la habitación (hubiéramos necesitado un mapa de situación para encontrarla, los hoteles son ciudades, créanme), dejar las maletas, cambio de ropa y a la calle. A LA CALLE. Sin mapa, sin guía, ahí, a lo loco. Que nosotros estamos muy locos y esto es Las Vegas. El Strip, ese gran bulevar de unos 5 km. de longitud que todos hemos visto en películas y series. Y ahí estábamos, recién casados, todavía con la resaca de la boda y con los ojos bien abiertos porque aquello era otro rollo y no nos lo queríamos perder.

Una parada técnica para cenar algo rápido y a seguir.

Con eso de vivir lo del sueño americano y mimetizarnos con el entorno, el día siguiente a primera hora de la mañana una imponente limusina (negra, por supuesto) nos recogía en la puerta del hotel para llevarnos al helicóptero que nos llevaría al Gran Cañon del Colorado. Si soy sincera, ésta parte es la que más ilusión me hacía de nuestra visita a Las Vegas. El contacto con la  naturaleza es real y te das cuenta de lo pequeños que somos frente a este fenómeno de natural. Toda una experiencia que repetiría sin dudarlo. Impresionante. Y, como siempre, sobran las palabras.

El resto del tiempo, en Las Vegas, pasa por un poco de piscina para aliviar el calor insoportable de la ciudad (el postureo más absoluto), una cena en la “pequeña Venecia” o en cualquiera de los cientos de restaurantes que existen , un ligero paseo por el Casino sin dejarnos llevar demasiado por el ambiente que allí se respira, casarte disfrazado de Marilyn-Elvis…Todo es posible en esta ciudad. Todo muy kitsch, pero, de verdad, merece la pena verlo al menos una vez en la vida. Todo.

8210cc5cc853b93b66d47da214f3b43e

A tener en cuenta:

– Cruzar la calle del famoso Scrip es una ardua tarea que requiere de mucha paciencia. Se sabe dónde empiezas pero no dónde acabas. Puedes empezar a cruzar y pasar por puentes elevados, entrar al hotel de enfrente, rodear varios comercios, subir y/o bajar alguna escalera mecánica, etc. Todo esto en un mismo cruce. Eso es así. Nada es normal, ni siquiera cruzar una calle.

– A pesar de la cantidad de restaurantes que hay en Las Vegas, la calidad de la comida deja mucho que desear. No viajen con altas expectativas culinarias. Al menos, esa fue mi experiencia.

– Todo está permitido. Los casinos abren 24 horas y fumar en ellos es posible. Absténganse los enemigos del humo.

da73edd9f94b21f27b1ca216a23a1250

– El espectáculo de las fuentes del Bellagio. Sin más. Creo que está claro.

– No se vayan sin visitar el Gran Cañon. Merece (y mucho) la pena ver esa maravilla. Por un rato es posible salir de ese escenario que nunca cierra el telón que significa Las Vegas.

– El espectáculo del Cirque du Soleil está totalmente recomendado, si vas varios días. Nosotros fuimos con el tiempo justo y nos lo perdimos, pero lo apuntamos para la próxima vez.

– Si, como yo, eres un/a auténtico fan del vocalista de The Killers, es imprescindible dar una vuelta por el casino/hotel Flamingo, que da título al único disco en solitario de Brandon Flowers. También es importante verlo por ser el primer casino que abrió en Las Vegas, claro está. Solo era eso. Groupies en estado puro.

9fa4694036783eddcf95dbb3b37245d0

Y poco más que añadir. Que esa fue mi experiencia en Las Vegas. Que no aposté todo al rojo. Ni al negro. Que nosotros somos más de vinilos de segunda mano. De conciertos en sala pequeña. De pitillos con deportivas. De libros de Eugenides. De cañas al salir de la ofi. Mas de camisas de cuadros que de lentejuelas. Mas de plano que de tacón. De pelis incompresibles. Pero, a fin de cuentas, allí estuvimos, disfrutamos, reímos y…vivimos. Que de eso se trata. ¡Viva Las Vegas!

PD. Ojo a los mojitos, cocojitos, margaritas y demás sucedáneos, los carga el diablo. Lo prometo.

Próxima parada…Los Ángeles.

LCDQ

7 comentarios en “Welcome to fabulous Las Vegas

  1. SOF dijo:

    Totalmente de acuerdo contigo en todo excepto los espectaculos del Circo del Sol. Son mucho mejores los que llegan a cualquier ciudad europea. Yo he estado en varios y en Las Vegas, y la calidad no me pareció tan buena.
    Un saludo

    Me gusta

  2. Irene dijo:

    Yo también estuve de viaje de novios en Las Vegas el mes pasado y me he sentido muy identificada con tu post salvo en el tema de los restaurantes pues los hay muy buenos, aunque es cierto que no son baratos. De hecho, muchos de los mejores chefs del mundo tienen restaurantes en LV. Nosotros no fuimos a ese tipo de restaurantes pero sí a un par de japoneses (somos adictos) y nos gustaron bastante. Eso sí, los buffets de los hoteles me parecieron mediocres.
    Me ha gustado LV, pero me quedo con la sensación de que es una ciudad para vivirla de noche y con mucho dinero. Hay que ir una vez en la vida y yo ya he cumplido jeje
    Ah! Es STRIP 😉

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s