En busca de la magia

Al empezar este blog, hace ahora más de dos años pensé: “No escribiré nada que no me motive, no me guste o no me inspiré”. Puede que, en ocasiones, todas mis ideas me parezcan incompletas, con la falta de magia, de sentido o de sensibilidad necesaria o mínimamente aceptable para ser publicadas, leídas o comentadas. Y, esta razón, hace que parezca estar “ausente” de esta ventana del Quinto piso habitado, no solo por esa chica que empezó en esta andadura como un juego y se ha convertido en una necesidad, sino por todos los que, en algún momento, os habéis animado a entrar en este mundo loco, íntimo y personal, bien para dar una vuelta, mirar por encima o quedarse para siempre. Os recuerdo que aquí no hace falta llamar, la puerta está siempre abierta y todos sois bienvenidos.

37afc2df1ed3fabb896074c935c218f7

Por todo esto, creo que escribir, o al menos lo que yo entiendo por este noble arte, debe hacerse siempre poniendo los cinco sentidos, escuchando lo más íntimo de uno mismo y dejando la razón a un lado para que sea el corazón el que tome la palabra y la batuta al mismo tiempo. Él es el verdadero director de toda esta orquesta de letras. Y es en ese momento, que no siempre tiene que ser el que uno elige, cuando la magia decide hacer acto de presencia.

Justo es ese instante el que hay que cogerlo fuertemente y no dejarlo escapar. Ese momento que hay que compartir con todos los visitantes, y casi habitantes, del piso de la quinta planta. Inspiración, suelen llamarlo por ahí. Yo prefiero hablar de magia. Y compartirla. Y dejarla marchar, porque ya no pertenece a uno mismo, a ese escritor en cierne. Ahora es propiedad de nadie y de todo, de aquel que quiera pasar a echar un vistazo, del que te lee con disimulo, del que lo comparte con sus compañeros, del que se emociona, del que te escribe un comentario de lo más cariñoso o, incluso, del que reniega conocer el blog, sí, sé que tú también me lees. Es de todos ellos, sin ninguna duda.

Es entonces, cuanto te das cuenta de que lo que estás dispuesta a compartir, como editora de todas esas emociones, sentimientos o vivencias de lo más cotidianas, deben contener eso, sólo eso, magia. Parece sencillo, aunque en ocasiones no lo es del todo. Quieres despertar “algo” en el que te lee y ese “algo”, a veces, parece estar más lejos de lo que te gustaría.

Hace unos días, mi querida Cristina Romero, escribió algo que me hizo reflexionar, leerlo un par de veces más, sonreír y asentir ante algo en lo que no podía estar más de acuerdo. Tenía que ser ella la que escribiera esto:

“Una vez me dijeron que ser escritor es estar vivo. De hecho me lo dijo una persona que no tiene nada que ver (y a la vez tiene todo que ver) con esto de escribir. Me dijeron que un texto nunca es perfecto, simplemente es menos malo que otros, y que ser escritor no es sinónimo de escribir libros. A escribir libros se aprende, escritor se es. Llegados a este punto, la pregunta es evidente: ¿Cómo sabe uno si es escritor? Nadie sabe si es escritor. Son los demás los que se encargan de decirlo. O no.”

05bcccc86bae2b8b9fad675c15fd9a20

Y es que al final, es un poco todo esto. Nunca sabes si eres escritor o no, lo haces porque te gusta, te relaja, te hace sentir bien e, incluso, te divierte. Pero nunca estarás del todo satisfecho con el resultado final. Siempre falta algo o le sobra todo. Un retoque aquí, un borrado integral allá. Y ahí es cuando entra en escena el receptor, ese anónimo que sin ánimo de algún tipo te lee, te valora, te critica y, a veces, te felicita. Es ese sujeto el que decide si sí o si no. Poco o nada puede hacer el escritor en cuestión llegado ese momento.

Bueno algo sí puede hacer, puede esperar activamente a que esa magia o inspiración quiera jugar contigo, darte alas para volar entre frases y letras inconexas. Dejar que los dedos tecleen solos, raudos y veloces para que no se quede nada en el tintero. El momento es imposible adivinarlo, por mucho que nos empeñemos. Solo se puede pedir que nos pille trabajando o, al menos, con una libreta de notas cerca.

Así que, amigos y habitantes del quinto, si en ocasiones me ven algo distraída en esto del blog, discúlpenme, de corazón, solo ando por ahí perdida en busca del algo llamado magia.

0994129a4446b62a0c464ce1edb9551c

Pronto nos leemos.

LCDQ

16 comentarios en “En busca de la magia

  1. Ana Keys dijo:

    Qué gran reflexión la de Cristina. Entiendo muy bien lo que dices, a mi me ocurre algo parecido pero a la hora de dibujar. Es una cosa que me encanta, pero sólo soy capaz de hacerlo cuando me sale del corazón. Dibujar por obligación me frustra mucho (de ahí que tardara 3 años en aprobar la asignatura de dibujo de la carrera… bueno eso y que los profes eran unos c*******).
    ¡Un abrazo!

    Me gusta

  2. thereddoor dijo:

    Por eso es magia… ¿no? 🙂 Va y viene, nos inspira y nos falta, y tú tienes un toque especial muy tuyo. Ya te echaba yo de menos en enero y me asomaba a ver, Bea, así que no quiero dejar de decirte que siempre que te leo y a mí me falta esa magia, me pegas un poquito, parece todo fácil y suena de maravilla. ¡Un besoo grande y te leo pronto!

    Me gusta

  3. Marta dijo:

    Esta mágia es esencial en todos los aspectos, yo la uso en la fotografia, siempre estas esperando que tus seguidores encuentren tu objetivo brillante y mágico, tus seguidores son quien cualifican tus obras…. Felicidades!! Buen fin de semana

    Le gusta a 1 persona

  4. La cesta de mi bici dijo:

    Yo creo que tienes una magia innata Bea. Desde que te conozco (al menos virtualmente, permíteme el atrevimiento de la palabra), haces que me enganche a tus escritos desde la primera frase. En todo este tiempo, y ya el tiempo va para largo, me has hecho reír, viajar a otras ciudades, recordar, darme cuenta de lo importante, muchas veces en la pequeñas cosas, llorar y emocionarme, incluso poner palabras a sentimientos que no sabía describir. Yo creo que todo ello hace a un escritor. Sigue buscando la magia y contagiándola a los demás. Un besazo enorme.

    Le gusta a 1 persona

  5. aida ramos dijo:

    Desearía que esa magia me visitara más a menudo, pero es cierto lo que dices no nos pertenece y depende de ella lo que acabe escrito en el papel. Me ha encantado tu reflexión.
    Saludos!

    Me gusta

  6. Silvia dijo:

    No me puedo sentir más identificada con tu post. Al comenzar esta aventura no hay expectativas, las palabras fluyen y solo estáis tus textos y tú. Pero a medida que avanzas sientes que “debes” hacer algo mejor que lo anterior, y creo que esa presión es lo que mata la magia de la que hablas. Para mí, lo mejor en esta situación es relajarse, tomarse tiempo para uno mismo y no pensar en lo que le gustaría leer a los demás, sino en lo que te apetece contar. Y pronto saldrán las palabras 🙂

    Seguiré paseándome por aquí! Un saludo 😉

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s