Cuando era una niña

Hace unos días, alguien me propuso escribir sobre mi infancia. Me pareció un tema bonito del que, además, nunca había hablado escrito y, en cuanto vi el momento oportuno me puse a ello. Debo admitir que me pareció más complicado de lo que pensaba.

¿Tuviste una infancia feliz? Nunca me ha gustado esta pregunta y siempre que leo esto en alguna entrevista o similar siento algún tipo de rechazo a continuar leyendo. Pero, si soy sincera, diré que es la primera cuestión que me vino a la cabeza cuando empecé a elaborar la entrada en mi mente.

¡Pues claro que sí! ¡La infancia siempre  es sinónimo de felicidad! Por lo menos así debería ser…

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Pero, bien, vamos al lío que me enrollo y no sé ni por donde empezar. Mi infancia fue tremendamente feliz pero, en realidad, lo que tengo son recuerdos de momentos puntuales que, probablemente, son los que han marcado mis días, mi conducta y hasta parte de mi personalidad desde entonces hasta hoy. ¿Quieren saber cuales son? Ahí van:

Recuerdo ser una renacuaja y que mi padre me llevara al hospital a conocer a mi hermanita recién nacida. Tengo la escena dibujada en mi mente desde entonces. De hecho, recuerdo, contarle a mi “seño” de la guarde que iba a tener una hermana, os prometo que esto lo recuerdo. Realmente, dudo mucho que una niña tenga conciencia real de lo que significa tener una hermana, pero el caso es que yo lo iba contando a quien tenía a mi  alrededor y quería escucharme.

Recuerdo (bueno esto realmente no lo recuerdo más bien me lo han contado) que tenía un amigo invisible cuando jugaba en mi habitación. Este hecho hizo que mi madre me llevara de inmediato al médico por si “me pasaba algo”. El pediatra debió decirle que era algo común en los niños sin hermanos, entonces la tranquilidad volvió a mi casa y mi amigo invisible imagino que también, aunque por poco tiempo. Pronto llegó mi hermana (mi otra mitad, ELLA) y lo cambió todo.

Recuerdo la guardería como si fuera hoy. La canción de “Gusanito Medidor”. También recuerdo mi colegio, de dimensiones descomunales para los ojos de una mocosa de 5 años. El olor (ahora entre insoportable y melancólico) del comedor por las mañanas. Los largos pasillos hasta llegar a mi clase. Las puertas verdes. El antiguo gimnasio, el salón de actos donde cada navidad cantábamos villancicos para el resto de los compañeros. Recuerdo a la señorita Emilia, no he tenido una profesora que impusiera más respeto y autoridad que ella, ni siquiera en la universidad. Recuerdo mi uniforme con mucho cariño y los días de excursión. Recuerdo la fiesta del colegio donde podíamos vestir como quisiéramos, podíamos “ir de calle” mientras nos atiborrábamos a chuches y helados sin control ni límite alguno. Recuerdo la “pintura de dedo”, los punzones y la plastilina. Pasar al boli tras años de lápiz. Los disfraces caseros. Las manualidades y ese pegamento que se quedaba en las manos como una segunda piel. Los alpino y los plastidecor. Recuerdo ser año tras año la pastorcilla en el Belén viviente, el papel de la Virgen María estaba reservado para las niñas rubias de ojos azules, del mismo modo que el ángel pero en su versión masculina.

Recuerdo el olor de las “hojitas de cambiar”, tenía una carpeta llena de todos los tamaños y colores, con sobre o si ellos. Recuerdo llegar a casa por la tarde y merendar mientras veía Los Pitufos o cualquier otra serie de dibujos que estuvieran poniendo. Recuerdo la ilusión que me hacía estrenar cuaderno (esta me sigue durando hoy). Recuerdo escuchar música de Hombres G, Michael Jackson y Europe (apuntaba maneras, ¿eh?).

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Recuerdo los recreos, la comba, la goma, el rescate, el pilla-pilla, el chicos contra chicas y los cumples de los compañeros de clase.

Recuerdo el pan con chocolate.

Recuerdo quedarme dormida en el sofá de casa y que me llevarán hasta mi cama en brazos. Recuerdo los libros de Teo y la visita a la fábrica de Cuétara. Recuerdo a mi medico Don Julián, a mi dentista Catalina y también a mi profesora de ballet.

Recuerdo que los lunes no eran tan lunes. Recuerdo la visita obligada al Zoo con esa foto de rigor tan característica de la entrada que todos (o casi todos) tenemos. Me pregunto si seguirán haciendo este tipo de retratos familiares en la puerta. Si no es así, deberían retomarlo. Hablo en serio. También recuerdo el miedo atroz que tenía al agua durante las clases de natación (luego todo cambió). Recuerdo el primer esguince, al que pronto le acompañarían otros dos. Y siempre en el mismo tobillo. Pobre de mi. Recuerdo la promesa de odio eterno al arroz con leche (las promesas están para cumplirlas y años después ahí sigo).

Recuerdo ser una niña feliz, más bien tranquila, de carita redonda, morena y pelo lacio. Ojos abiertos, despierta, atenta. De gesto serio por naturaleza, pero con la sonrisa dispuesta en cualquier momento. Algo tímida. Delgaducha. Niña de manos bonitas y pies feos. Estoy segura que esa niña no se diferencia demasiado de lo que soy hoy en día. Esa niña que me vería con buenos ojos, con su media sonrisita tan característica y, estoy segura también, que yo le gustaría.

Sí, nos caeríamos bien.

CdQ

 Fotos vía Pinterest.

10 comentarios en “Cuando era una niña

  1. azulbereber dijo:

    No me acordaba de los punzones, ni de la pintura de dedo. Cuánto me gustaba!

    Tus palabras me han hecho viajar en el tiempo, hasta mi pupitre compartido.

    Gracias por devolverme esas sensaciones que casi las tenía olvidadas.

    Te mando un beso enorme!
    Anabel.

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  2. La cesta de mi Bici dijo:

    ¡Que ganas tenía de sacar un ratito y leerte Bea!! Que post tan bonito!! Me has llevado a mi niñez. A recuerdos muy vivos y otros más olvidados. Una infancia, una vez más, con mil similitudes. Me has sacado una sonrisa de oreja a oreja. Un besazo amiga.

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    • lachicadelquinto dijo:

      ¡¡Irache!! No te imaginas la ilusión que me hace volver a tenerte por aquí. No te lo creerás pero te he echado mucho de menos (sé que el motivo no puede ser más bonito, o bonita en este caso). Me alegra saber que al leerme has viajado en el tiempo, aunque sea un poco.
      Un beso enorme y ¡bienvenida de nuevo!

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