Tengo ganas de verano

Ya llega, ya está aquí, casi podemos sentirlo. Si en un futuro me preguntan, negaré haberlo dicho pero, tengo ganas de verano. Y negaré haberlo dicho porque ya saben que no soy muy aficionada al calor pero este año ¡ay este año! Este año necesito unos días de descanso como nunca. Todavía quedan unos cuantos por tachar del calendario hasta el ansiado momento pero ya os iré contando más detenidamente porque hay mucho, mucho, que escribir.

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Pero voy a lo que he venido: el verano. Se me hace imposible escribir sobre esta época del año sin acordarme de los veranos de mi infancia, de los días previos al gran momento en el colegio donde todo eran buenas caras, cuando hacíamos el intercambio de direcciones para enviarnos postales y  aparecía la tutora por la puerta de clase para desearnos un feliz verano acompañado de una gran sonrisa y esa temida entrega de notas finales. ¿Os acordáis? De esta manera daba el pistoletazo de salida a las vacaciones de verano.

V A C A C I O N E S.

Así con las letras bien grandes, porque eso sí que eran vacaciones. Tres meses por delante para asilvestrarnos, hacer amigos, jugar, caernos de la bici, comer helados de vainilla y limón hasta aborrecerlos, mancharnos, ponernos morenos desinteresadamente, rasparnos las rodillas, nadar hasta la señal y hacer cabañas en el árbol…o donde fuera. Tres meses de aventuras inciertas y todo un mundo por descubrir.

El caso es que siempre que pienso en el verano me vienen a la memoria todos estos recuerdos. Quizá sea ese listón tan alto que dejé en el pasado, el motivo por el que mis expectativas estivales sean difícilmente alcanzables y, aún menos, superables. Aún así, aún sabiendo con certeza que los tres meses se reducen a dos o tres semanas y que lo de montar en bici nunca fue lo mio, este año sí, este año tengo (muchas) ganas de verano.

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Tengo unas ganas terribles de nadar y perder la noción del tiempo y del espacio, tengo ganas de la noche de las perseidas – toda una tradición en mi familia, os comento – , tengo ganas de ratos al sol y aperitivos que cada vez se adelantan más. Tengo ganas de Julio, de Teo, de Manolín y de ese rincón de Altea al que quiero volver. Tengo ganas de contaros lo que está por venir. Tengo ganas de pies descalzos, de pelo mojado y de capazos. De conciertos, de piscinas, de libros y de pintxos. Tengo ganas de paseos al atardecer y helados de pistacho al anochecer.

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También tengo ganas de risas infinitas y juegos improvisados. De felicitaciones, de hablar, de explicar. Tengo ganas de lo mejor. De sonrisas cómplices y gestos que delatan. Tengo ganas de llegar con el reloj puesto y aprender a vivir sin él por unos días. Tengo ganas de desconexión, de perder la clave del wifi de manera intencionada, de no saber si es lunes o sábado porque lo que realmente importa es si comemos la paella en casa o nos quedamos en el chiringuito. Tengo ganas de pasar esa red que quita las hojas y los insectos de la parte superior de la piscina mientras todos duermen, en silencio, con calma y siempre pensando lo mismo, en lo bobos e ignorantes que son esos bichitos por querer beber más que nadie.

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Tengo ganas de no hacer nada, de disfrutar de ese noble arte, de dejarme llevar y contemplar el atardecer mientras me resisto a abandonar la playa. No hay duda de que es el mejor momento del día, por eso no entiendo a la gente que se va justo en ese instante, creo que se pierden lo bueno de verdad. Tengo ganas de disfrutar como siempre y vivir como nunca. Tengo ganas de celebrar lo que sea, sin motivo o con todos de golpe. Tengo ganas de seguir sumando y, si es posible, multiplicando. De seguir planeando. De seguir siendo. En definitiva, de seguir soñando. Porque a fin de cuentas es lo que le da el punto interesante a todo esto.

Por todos estos motivos – y algunos más – hoy doy la bienvenida al verano, sí a ti, que con tanto recelo por otra parte te he mirado en tantas ocasiones. Ven, quédate un rato a mi lado y déjame matar todas estas ganas que te acabo de contar.

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6 comentarios en “Tengo ganas de verano

  1. La cesta de mi Bici dijo:

    Genial Bea!!! Me has contagiado las ganas de verano, y eso que como sabes no es mi estación preferida ni de lejos (otra cosa en la que nos parecemos). Pero se que este verano va a ser diferente y lleno de nuevas veces y descubrimientos. Te deseo el mejor verano del mundo amiga, seguro que te aguardan cosas maravillosas. Un besazo enorme.

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  2. Miss Poessía dijo:

    Espero que estés pasando un verano increíble, Bea, te mereces ser feliz por hacernos felices a todos los que te leemos con tanta magia en forma de palabras. Tras leer tu post dan unas ganas brutales de salir a tirarse al mar, a comerse un helado, a disfrutar. Y más aquí en Canarias, con lo cerca que tenemos la playita, creo que en breve cojo la toalla y me voy a anidar en la arena…
    Gracias!!

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    • lachicadelquinto dijo:

      “Te mereces ser feliz por hacernos felices a todos los que te leemos con tanta magia en forma de palabras”, me acabas de emocionar. GRACIAS por tus preciosas palabras y por estar al otro lado,
      Un beso enorme y…¡feliz verano para ti también!

      Le gusta a 1 persona

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