Eres maravillosa

Eres maravillosa. Sí, tú. No mires a un lado y a otro porque hablo de ti.

¡Eh, tú! Eres maravillosa.

Tú que esperas mis entradas semanalmente como el que espera su dosis diaria de cafeína. Tú que buscas entre mis letras hasta encontrar la medicina para el dolor de los sentimientos. Tú que un día no creiste y el día siguiente te enganchaste. Tú que me lees a escondidas para que tu jefe no te pille un miércoles a las diez de la mañana con la pantalla de La Chica del Quinto a todo lo que da. Sí, tú. Eres maravillosa.

1f2108b126b45def89238749c4ce542f

Seguir leyendo

Carta a mi yo del pasado

Siempre he querido escribirte una carta, desde hace tiempo, puede que mucho más del que pueda recordar. Siempre he querido mirarte a la cara y, créeme que sabía que en el momento de tenerte frente a mi, lloraría como una niña, lloraría como tú lo haces en este momento.

Como te decía, he querido escribirte siempre pero he sentido que éste era el momento. ¿El motivo? No lo sé, bueno, en realidad sí, no puedo mentirte, no a ti, pero son tantos y tan pesados que mejor prefiero seguir guardándomelos, espero que lo entiendas. No quiero preocuparte, estoy bien, pero ya sabes que hay cosas que no se cuentan y mueren en los corazones. Claro que mejor, dejémonos de historias y vayamos a lo importante.

0b9740177a775978fb9b426cff876ae6

Seguir leyendo

La vida en el campo, la vida mejor

Hace una par de semanas conocí la historia de una encantadora pareja que había dejado todo – trabajo, casa y ciudad – para marcharse a vivir a un pequeño pueblo perdido de la sierra madrileña. Allí, lejos del mundanal ruido, como suele decirse en estos casos, habían montado un pequeño bar – el único en el pueblo – que abría de jueves a domingo para deleite y disfrute de sus vecinos que aprovechaban los fines de semana para reunirse a tomar el aperitivo, charlar y encontrarse ahora que el frío les hace mantenerse a refugio más tiempo del que quisieran.

875e401428512e27eb2a7e969f1562b8

Seguir leyendo